Celebración

 

Si todos y cuando decimos todos es porque nadie hay

En los volcanes en la refriega de la llovizna

Sólo la huidiza melancolía que cae sobre los hombres

Y en los hombros se hunde y nos picotea el destino

La rueda: traquetea en lo chueco de los huesos

y nos deja pegado el olor a bosta del tiempo

La flama: cólera de dioses insepultos por la imaginación

Nosotros: diminutos al caer

Inmensos en la locura y el desamor

Ardemos pero a la llama arrojamos baldes de miedo

Soñamos pero tenemos jaulas en las manos para las mariposas

Si todos y cuando decimos todos es porque nacimos de la misma flauta

Y cuando oímos la corriente ella deleita a quien esté pronto a sus piedras

Amanece igual entre las piernas que entre los demonios del carnicero

Y los olores y los rayos y las dagas

Si todos y cuando decimos todos es porque todos mueren

Y de cada uno se espera la mejor flor para enamorar los cuerpos

Y cuando decimos para enamorar es porque decimos no a la muerte

 

 

Autor: Miguel Guédez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: