Cuartetas – Inéditos – Jesús E. Guédez

 

¿ PARA QUE ?

 

I

Un hambriento fue al mercado

No quería ir porque ya nada

deseaba en su resignada soledad

pero vio frutas jugosas y claveles rojos

 

II

Miedo intelectual, miedo a pensar

Los hartos nos meten miedo

con su miedo adiposo

Que se mueran de miedo ¡

 

III

¿ Para qué quedarse solo, renuente

Para qué ciego, sordo y mudo                   

Para qué si el viento pasa

Para qué si nos mueve la vida ?

 

9-9-98

 

 

A TI

 

I

¿ Para quién son estas cuartetas ?

Son para ti que nunca has oído

las canciones íntimas que yo

canto día y noche solitario

 

II

Espigas, no caminas, saltas

de tu escondite amurallado

de tu esquivo desafío

de tus ojos a mi sangre

 

III

Cuando oigas estos versos

si es que llegan a tus oídos

sentirás mis manos atrevidas

como los deseos que nos dejan

 

 

Hijos

 

I

Vemos y nos cruzamos de brazos

como si el presente fuera ayer

y mañana no amanecieran

los campos y las ciudades bajo el sol

 

II

Un hombre es millones de hombres

una mujer es millones de mujeres

que se aman y aborrecen

y dejan millones de hijos sobre la tierra

 

II

Pero el hombre que sigue solo

y la mujer que sigue sola

no ven los millones de niños

que vagan desamparados por el mundo

 

 

AGUA

 

I

Que el agua siga en el río

en la lluvia clara o  nublada

en las yerbas húmedas del alba

en los cristales grises de las ventanas

 

II

Cuando  ya no veas la copa

en la mesa del comedor familiar

Cuando dejes que el sudor del día

se haga mugre a la hora de la noche

 

III

No tendrás sabor en la saliva

ni luz en la humedad de los ojos

ni calor en el aliento del ser

Que el agua siga en el río 

 

 

NARANJA

 

I

Esta naranja fragante

es mía en la tarde nublada

¿ De quién será ahora

la del naranjo de mi infancia ?

 

II

Esta naranja en la memoria

del ojo a la nariz a la boca

sonido ciego, luz sorda

palabra sacrificada en el verso.

 

III

Naranja arbórea soleada

aún flor entre las ramas

mía en mi desolación

Ácida, tibia, dorada naranja 

 

 

Deseo

 

I

La vi viva en mi deseo

Si la hubiera sentido en carne

todavía anduviera loco

peregrinando a su altar

 

II

Un camino borrado por las aguas

devorado por la selva virgen

a la intemperie sin huellas

con aves migratorias en el ocaso

 

III

Quisiera verte aquí

Presentir sintiéndote sal

saliva untada en mi pecho

tu deseo rendido a mi deseo

 

 

3 AM

 

I

Despertamos con el frío en los huesos

Así es como nace al día

en  la oscuridad pasajera

de donde viene la luz

 

II

Se oyen voces y  pasos

frente a las ventanas cerradas

Cada quien dejó su muerte

dormida en la noche

 

III

Seguiremos esperando el amanecer

que vendrá, nada dice que no

Ya cantan los gallos en los patios

y se irá este frío en los huesos con el sol

 

 

Autor: Jesús E. Guédez

 

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