Rosarito

 

Rosarito, tómame.

Rosarito, cuando crucemos el umbral, apriétame.

Rosarito, detente, ese olor, ese olor

(huele a cuello de ceiba preñada, es ella).

Sigue, Rosarito, vamos.

Rosarito, dime Rosario, me decías,

y yo sigo creyendo que aún eres pajita del cielo.

Y tú solías llamarme Roble, Colmo, o Conejo.

Ahora me dices viejo, y te molesta llevarme de la mano.

Rosarito, ¿llegamos al parque? ¿ya pasamos la clavellinas?

Rosarito, llévame al lago verde,

no al banquillo, al banquillo no.

Rosarito, ¿volveré a verte?

Rosarito, Rosario, agárrame fuerte,

que otra vez se me olvida el piso.

 

Rosarito, ¿dónde estoy?

Ahora que puedo ver y no te veo.

 

 

Autor: Miguel Guédez

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