La vida de la espiga

 

Vivamos para crecernos

para ser el gran viñedo

de los niños y las cabras.

 

Respiremos en la danza.

Éxtasis de alcanzar la estrella

con la frente floreada

sobre nuestro cuerpo de jarrón.

 

Con espinas abrasemos a los olvidados

a los desposeídos de su propia nostalgia.

 

De lo oscuro hagamos parir el fruto

que más tarde ofreceremos 

a la mezquindad de los sordos.

 

La vida de la espiga

es morir separándose de sí misma,

del tallo, tálamo ardiente.

 

Espiga al aire

como tu aliento y mi aliento

de nuevo sobre el volcán.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: