Encuentro y duración con los muertos (Lêdo Ivo – poeta brasileño)

J000000Martes422011 29, 2008

Encuentro y duración con los muertos

 

Eres el cementerio.

Los muertos no yacen

debajo de la tierra.

 

No están ocultos

en una sábana de grama

pero sí bajo tu piel.

 

Tus venas son

calles donde los muertos

pasean, despreocupados,

 

y en vacaciones recorren,

turistas de lo eterno,

los museos del éter.

 

Y en viejas tierras

de tu memoria

almas veranean.

 

Hijo mío, vivir

es comerciar

en el mostrador de los muertos.

 

Es en encontrar en el suelo

el botón caído

de un viejo abrigo.

 

Los difuntos viven

alejados de sus huesos,

ocultos en las lágrimas

 

de los vivos que lloran,

o también en el rocío

del ramo de flores.

 

Muertos continúan

vivos, siempre amados.

Vivir es protegerlos

 

de los gusanos que los comen,

de la hierba que los recubre,

de la nada infinita.

 

Cerrado el ataúd,

sujetas las asas,

el muerto se evade.

 

En verdad un muerto

nunca está enterrado.

Vuelve con los vivos

 

de su entierro,

dejando en la tumba

el polvo de noviembre.

 

Por eso despertamos

en las noches oscuras

sitiados por muertos.

 

El padre muerto da

pequeños consejos

a su afligido hijo.

 

Y la madre muerta viene

y arrulla, en la noche,

al hijo barbado.

 

(El niño eterno

que cualquier madre muerta

carga consigo).

 

En esa parcela

que es tu memoria

las figuras perentorias

 

te hablan del viento:

tu parentela

desfila, andariega.

 

Sé fiel, hijo mío,

a tu prosapia.

Honra a tus muertos

 

(como el marinero

respira la ola desnuda

en la entrada al puerto).

 

Mientras vivas

que te cubra la caliza

de todos los muertos.

 

Escucha lo que te digo:

está muerto el vivo

que olvida a sus muertos

 

y los sepulta en sí,

enterrándolos, vivos,

en una tumba íntima.

 

Una vida eterna

se sucede en la tierra,

de padre a hijo.

 

Más que en la sangre,

en la vaga semblanza

o en el apellido

 

el padre continúa

compañero de la vida

en el hijo varón.

 

En el hijo legítimo

que vuelve domingo

el lejano día

 

y da vida a la muerte.

Siendo hijo, es el padre

cuando era niño.

 

Traducción: Eduardo Cobos.


Excelente programa radial sobre Roque Dalton

J000000Jueves292011 29, 2008

PROGRAMA ROQUE DALTON

Escuhe el programa completo aquí.

Original de la Radio del Sur.



Angela Merkel – Jesús Ernesto Parra – Venezuela

J000000Domingo422010 29, 2008

Angela Merkel

A veces pienso en la soledad de Angela Merkel
no debe ser hermoso un mundo donde los trajes siempre te quedan apretados
donde no existen cortes tipo taller para geometrías como las tuyas
cuerpo de señora del este de alemania
y en el que los imperios se desvanecen en códigos binarios
a nadie le interesan tus ideas y mucho menos tus actos
eres un fantasma en el zapping, emparedado entre comedias americanas
subtituladas

A veces pienso en el desayuno de Angela Merkel
desde el edificio de la Cancillería
en el piso más alto, de esa delicada casa de muñecas
basta mirar abajo para encontrarse con una rara escultura
dos mandíbulas de acero que se encuentran antes de la mordida
antes de la bocanada final
el escultor vasco que las creó, sabe que Europa es una mujer subida a un toro
y que las reunificaciones son solo mandíbulas rotas
Frau Merkel se pregunta cuando ocurrirá ese mordisco definitivo
antes de la última tostada

A veces escucho el twist de Angela Merkel
y un batir de caderas me toma por sorpresa
si me quedo en silencio
si pongo en mute la televisión
capaz y puedo escuchar el ruido de las telas sintéticas
que se frotan contra el cuerpo de la Canciller
nos tomaremos por la cintura, haremos el paso del ahogado
y dejaré que la jefa de gobierno sueñe con ser Uma Thurman
en una peli de Tarantino.


Ruiseñor de la muerte – Luis Luksic (Venezuela)

J000000Domingo432010 29, 2008

yo cohabito con la muerte con sus ojos
estáticos con sus sueños a mi ataud le salen
ramas verdes soy el funeral de mi memoria
camino vestido de ataud ataudes acolchados
por dentro con espejito ni los ricos dejan de morir
elegantemente tienen peines cosméticos Elena
Rubinstein será maquillada como si tuviese quince
años le harán una permanente los mejores
peluqueros y peinadores de Nueva York
la brillantina se saca como es bien sabido
de las nalgas de los cadáveres flacos los cosméticos
se fabrican con miradas de los muertos si usted
está en apuros económicos puede morirse en una
perfumería las coronas de flores se hacen como
el oporto del gelatinoso de los muertos
los autobuses son ataudes circulantes llenos de
cara y cuerpos de muertos la muerte en la
comida las lechugas muertas los tomates asesinados
los pasteles degollados las ensaladas de la morgue
los bistecs tan sabrosos mi novia la muerte me orina
yo estoy orinado por la muerte por eso me dificultan
los trámites de pasaportes la muerte de los hervidos
de res o de gallina los días mueren en el plato la
muerte en las oficinas en los malditos expedientes
repantigándose en bostezos en dilaciones entre
papeles regodeándose como una loca bostezada
poniendo sellos sin tinta en papeles que no están
escritos tiene su esqueleto de máquina de
escribir sin teclas
los sueldos bajos de los empleados los acostumbra a la total
falta de iniciativa a nadie se le ocurre barrer ni
cerrar las ventanas todos obedecen ciegas y tontas
órdenes muertas se toman refrescos muertos por
costumbre se los descuentan del sueldo
nadie reclama si se los cobran de más lo único nuevo
los bostezos y los eruptos recién muertos y el jefe
que siempre está orinando o cagando se come
se duerme se cohabita por rutina por rutina se
ponen cuernos y las secretarias enseñan las piernas
por rutina por rutina llega la navidad regalos
rutinarios empolvados y pasan los años
los peticionarios ruegan insinúan nadie los escucha
nada se resuelve los asuntos se arrinconan y
se llenan de polvo porque siempre el jefe está
orinando o cagando mostrando condecoraciones a
los turistas que cagan con él
los empleados se desmayan de
fatiga en cosas inútiles los héroes de oficina azotan
a sus mujeres y sus hijos por no bostezar como
ellos por no acariciar las nalgas de las secretarias
terrosas tardes sin memoria muertas sin nacer
no se puede nada
grandes cifras grandes cargos medallas
al mérito y los ratones y los piojos de la muerte
construyendo esta inmensa fronda de árbol muerto


De mí – Alfredo Arvelo Larriva (Venezuela)

J000000Miércoles252010 29, 2008

De mí, yo sé que dicen los más: –”Es un bandido”.

–Los más forman la turba: la turba no conoce

a nadie. Tras el Cristo sólo marchaban doce:

por uno fué negado, por otro fué vendido,

y los demás huyeron del Huerto sorprendido.

Al raro no lo entiende la turba, aunque se roce

con él: le llama fiero si es franco; si ama el goce

primaveral y humano, le llama corrompido.

La muchedumbre tacha de viles y perversos

los orgullos más nobles y los más nobles versos…

–”Es un bandido”, dice, de mí, la muchedumbre.

Y sonrío… Yo tengo dulzor para los mansos

corderos, burladora piedad para los gansos;

y aplasto los reptiles con piedras de la cumbre.


Traspié entre dos estrellas – César Vallejo

J000000Sábado542009 29, 2008

¡Hay gentes tan desgraciadas, que ni siquiera
tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!

Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.
¡Ay de tánto! ¡ay de tan poco! ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!

¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!

¡Amado sea aquel que tiene chinches,
el que lleva zapato roto bajo la lluvia,
el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,
el que se coje un dedo en una puerta,
el que no tiene cumpleaños,
el que perdió su sombra en un incendio,
el animal, el que parece un loro,
el que parece un hombre, el pobre rico,
el puro miserable, el pobre pobre!
¡Amado sea
el que tiene hambre o sed, pero no tiene
hambre con qué saciar toda su sed,
ni sed con qué saciar todas sus hambres!

¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora,
el que suda de pena o de vergüenza,
aquel que va, por orden de sus manos, al cinema,
el que paga con lo que le falta,
el que duerme de espaldas,
el que ya no recuerda su niñez; amado sea
el calvo sin sombrero,
el justo sin espinas,
el ladrón sin rosas,
el que lleva reloj y ha visto a Dios,
el que tiene un honor y no fallece!

¡Amado sea el niño, que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora!
¡Ay de tánto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!

11 Oct. 1937


Hordas – Roberto Bolaño (Chile)

J000000Miércoles372009 29, 2008


 

Poetas de España y de Latinoamérica, lo más infame

De la literatura, surgieron como ratas del fondo de mi sueño

Y enfilaron sus chillidos en un coro de voces blancas:

No te preocupes, Roberto, dijeron, nosotros nos encargaremos

De hacerte desaparecer, ni tus huesos inmaculados

Ni tus escritos que escupimos y plagiamos hábilmente

Emergerán del naufragio. Ni tus ojos, ni tus huevos,

Se salvarán de este ensayo general del hundimiento. Y vi

Su caritas satisfechas, graves agregados culturales y sonrosados

Directores de revistas, lectores de editorial y pobres

Correctores, los poetas de la lengua española, cuyo nombre es

Horda, los mejores, las ratas apestosas, duchas

En el duro arte de sobrevivir a cambio de excrementos,

De ejercicios públicos de terror, los Neruda

Y los Octavio Paz de bolsillo, los cerdos fríos, ábside

O rasguño en el Gran Edificio del Poder.

Horda que detenta el sueño del adolescente y la escritura.

Dios mío! Bajo este sol gordo y seboso que nos mata

Y nos empequeñece.